Equipo Zerdago
El mercado de los sábados de Hendaya: qué comer y cómo aprovecharlo

Hay una forma de empezar un sábado en la frontera que casi nadie te cuenta, y no es desayunar en una terraza. Es bajar al mercado de Hendaya, que se monta cada sábado por la mañana a un paso de la playa, y desayunar de pie entre los puestos.
No es un mercado turístico ni una feria gourmet. Es el mercado semanal de un pueblo costero, con su gente haciendo la compra. Lo que lo hace especial es lo que ha crecido alrededor.
Lo práctico primero
| Cuándo | Sábados por la mañana, de 8:30 a 12:30 |
| Dónde | Plaza Sokoburu, frente al puerto deportivo, en el barrio de la playa |
| Y además | Miércoles por la mañana, de 8:30 a 12:30, en la plaza de la République (centro) |
| Precio | Entrar no cuesta nada |
Los dos son todo el año. Eso importa: Hendaya tiene varios mercados de temporada que solo existen en verano, y es fácil confundirse al buscar información.
Qué vas a encontrar
Lo vasco está, claro: quesos de oveja, charcutería, pimiento de Espelette, pastel vasco. Pero la gracia del mercado de Hendaya es que lo vasco convive con media docena de cocinas más, y convive bien.
En unos pocos metros hay puestos marroquíes, sirios y árabes, y hasta uno de fusión vasco-peruana que suena a invento y resulta que tiene todo el sentido en un pueblo de frontera. No hay nada de postureo en ello: son paradas de comida de verdad, con cazuelas grandes y gente haciendo cola.
Lo que nos comimos
En el puesto marroquí hacen a la plancha unos panes que parecen un durum pero gorditos, enrollados y tostados ahí mismo, más cerca de un burrito largo que de un bocadillo. El nuestro iba relleno de espinacas con ricota, y estaba buenísimo. Si te suena el msemen, es por ahí.
También caímos en el pastel vasco, que es lo que hay que hacer, y nos quedamos mirando un puesto de ostras que vende directamente del productor, de Marennes-Oléron, con docenas desde unos cinco euros y pico según el calibre.
Por qué funciona como plan
Porque es lento, barato y temprano. No hay que reservar, no hay que planear nada y no se come en una mesa: se come de pie, con un café, mirando el mar.
Es un plan de arranque de sábado: a las doce y media ya ha terminado y tienes todo el día por delante, con la playa justo ahí y el casco antiguo de Hondarribia a diez minutos cruzando la bahía.
Un apunte si vienes del lado español: aquí se escucha muchísimo castellano. Hendaya está pegada a Irún y el mercado del sábado es, en la práctica, también el mercado de mucha gente de Gipuzkoa. No vas a tener ningún problema para pedir.
El plan completo: venir en barco desde Hondarribia
Esta es la parte que convierte un recado en una mañana entera, y mucha gente del lado español no sabe que existe.
Entre Hondarribia y Hendaya cruza un barco, y no es una excursión turística: es transporte de línea, funciona todo el año y tarda siete minutos. Lo opera Jolaski, sale cada quince minutos del Paseo Butrón, junto al aparcamiento de La Venta, y cuesta 2,50 € por persona y trayecto, que se pagan a bordo.
Y aquí está lo bueno: te deja en el puerto deportivo de Hendaya, que es exactamente donde se monta el mercado. Bajas del barco y ya estás dentro.
Horario en octubre: de 10:15 a 19:00, y los sábados y domingos hasta las 20:00. Del 26 de octubre en adelante, y en noviembre y diciembre, hasta las 18:00. El propio operador avisa de que los horarios pueden cambiar según el tiempo, así que en un día de temporal conviene mirar antes de bajar al muelle.
Cuadra justo con el mercado, aunque con poco margen: el primer barco sale a las 10:15 y el mercado cierra a las 12:30. Si coges ese primero estás paseando entre los puestos a las 10:25 y tienes dos horas largas, que es más que de sobra.
Admite perros y hasta cinco bicicletas por trayecto, lo cual abre el plan de verdad: hay quien hace la subida al Jaizkibel o el paseo del faro por la mañana temprano en Hondarribia, baja al muelle, cruza, se toma el mercado como premio y vuelve en el mismo barco. Ida y vuelta son cinco euros.
Desde el lado francés funciona igual de bien al revés: mercado por la mañana, barco desde el puerto de Sokoburu y comida en el casco viejo de Hondarribia, que está a cinco minutos andando del desembarcadero.
Consejos prácticos
Ve pronto. Cierra a las 12:30 y los puestos de comida empiezan a recoger antes. Entre las 9:30 y las 11:30 está en su mejor momento.
Lleva efectivo. Algunos puestos tienen datáfono y otros no, y no es el sitio donde quieras descubrir cuál es cuál. Hay paradas que aceptan Bizum, pero suele ser un pequeño número: que si busca el teléfono, que si a quién se lo mando. Unos billetes pequeños te resuelven la mañana.
No desayunes antes. Es el error clásico. La gracia es ir con hambre y picar de tres sitios distintos.
Aparca lejos y camina. Es el barrio de la playa un sábado por la mañana: el aparcamiento cercano se llena pronto.