Equipo Zerdago
Un día en el Zinemaldia: el plan de quien no tiene acreditación

La 74ª edición del Zinemaldia se cerró el 26 de septiembre con la Concha de Oro para Tender Loving Care, de Mike Leigh. Durante nueve días Donostia fue una de las capitales del cine europeo, y mucha gente que vive aquí no pisó ni una sala, convencida de que el festival es cosa de gente con acreditación colgada del cuello.
No lo es. Este es el plan que funciona, y casi todo lo que viene a continuación sirve igual el año que viene.
El error de base: creer que hay que planificarlo con meses
La idea más extendida sobre el Zinemaldia es que hay que organizarse en primavera. Es al revés: las entradas salen a la venta a mediados de septiembre, pocos días antes de que empiece, y la venta se abre de forma escalonada por jornadas.
Eso tiene dos consecuencias prácticas. Una mala: el día que se abre la venta importa más que cualquier otro, y las galas y los títulos con nombre grande se agotan en minutos. Y una buena, que casi nadie aprovecha: se puede decidir el jueves que el sábado vas al festival. No hace falta plan de año.
El plan, de mediodía a la noche
Mediodía: una de Perlak
Si solo vas a ver una película, que sea de Perlak. Es la sección que recoge lo mejor del año que ya ha pasado por Cannes, Venecia o Berlín: películas que han superado el filtro de otro festival antes de llegar aquí. Es, con diferencia, la apuesta con menos riesgo.
Y no la veas en el Kursaal. Los cines Príncipe, Trueba y Antiguo Berri son donde ve el festival la gente de aquí: mismas películas, sin alfombra, sin gala y sin el precio de la gala.
Media tarde: la parte que no se paga
Hay dos sitios donde se está gratis y pasa algo. El primero es la alfombra roja del Kursaal a última hora de la tarde. El segundo es la puerta del hotel María Cristina, que es donde se aloja quien viene a que le hagan fotos.
En la 74ª edición ahí estuvieron Werner Herzog, que recogió su Premio Donostia en la gala de apertura de manos de Orlando Bloom, y Naomi Watts, el otro Donostia del año. Ninguna de las dos cosas requería entrada.
Noche: el Velódromo
Esta es la parte que justifica el artículo. El Velódromo de Anoeta —el Antonio Elorza— se convierte en sala de cine durante el festival, con más de 2.500 butacas, y es el tramo más barato de todo el Zinemaldia. No con películas de relleno: estrenos grandes, presentaciones de series y el concierto de bandas sonoras con la Orquesta de Euskadi.
Dos cosas que conviene saber. La primera, que en ediciones anteriores la taquilla del propio Velódromo ha vendido entradas un par de horas antes de cada sesión, que es la vía de escape cuando todo lo demás está agotado. La segunda, que está fuera del centro: cuenta el desplazamiento, porque desde la Parte Vieja no se va andando en cinco minutos.
Lo que cuesta
Los precios cambian cada edición, así que las cifras concretas siempre en la web oficial del festival. Lo que no cambia es la forma: el Velódromo es el extremo barato, las galas del Kursaal el extremo caro, y las sesiones normales en los cines del centro están en medio. Hay abonos, y salen a cuenta a partir de unas pocas sesiones.
Las películas se proyectan en versión original subtitulada, lo cual, si acabas de llegar al País Vasco, probablemente sea mejor noticia de la que esperabas.
Cómo fue la 74ª edición
Del 18 al 26 de septiembre de 2026, con un jurado presidido por Ira Sachs.
- Concha de Oro: Tender Loving Care, de Mike Leigh, que se llevó además el premio del jurado al mejor guion.
- Concha de Plata a la mejor interpretación protagonista: compartida entre Kate O'Flynn, por la película de Leigh, y Asta Kamma August, por Markens grøde.
- Premios Donostia: Werner Herzog y Naomi Watts.
Fue también la última edición de José Luis Rebordinos como director del festival, después de quince años. Le sustituye Maialen Beloki.
Y en 2027
La 75ª edición cae en la segunda mitad de septiembre de 2027 y será la primera con Beloki al frente. Las fechas exactas se anuncian con meses de antelación, y cuando se sepan las verás en nuestro hub del Zinemaldia, que es donde recogemos el programa según lo publican las fuentes.
Mientras tanto, en Donostia hay cine durante todo el año y una agenda que no se para en septiembre.