
Zinemateka Azkuna Zentroa: "CINEASTAS DE LA TRANSICIÓN: RELATOS DE UN PAÍS EN TRANSFORMACIÓN (1976–1984)"
lunes, 2 de noviembre de 2026 → 19 nov 2026
AZ Azkuna Zentroa
Bilbao, Bizkaia
5 €
Hace 40 años, Carlos Saura rodó "Cría cuervos", un punto de inflexión en la creación audiovisual española convirtiendo la infancia, el duelo, la memoria y el miedo en una forma de hablar políticamente del final del franquismo sin recurrir al discurso explícito. Como muchas obras de aquel tiempo, no solo retrataba una época: ayudaba a imaginar otra distinta. En este sentido, el cine de la Transición supuso mucho más que una renovación estética. Abrió un espacio común desde el que hacer visibles realidades que habían permanecido ocultas o reprimidas: la memoria política, el deseo, la violencia, la autoridad, los nuevos modelos de familia, el desencanto o la libertad recién conquistada. Cineastas como el propio Carlos Saura, Pilar Miró, Eloy de la Iglesia o Pedro Almodóvar convirtieron la pantalla en un lugar donde el país empezaba a mirarse de otro modo. Cuarenta años después, muchas de aquellas cuestiones siguen vigentes. La relación entre memoria y olvido, los límites de la convivencia, las tensiones territoriales, las desigualdades o el lugar de los cuidados siguen siendo objeto de debate y reflexión. Sí ha cambiado la forma de mirar. Hoy el cine convive con muchas otras pantallas y formatos y ya no tiene el mismo impacto colectivo. Quizá por eso volver a aquellas películas no sea un ejercicio de nostalgia, sino una manera de reflexionar sobre las formas en que la sociedad piensa y se representa en el presente. El ciclo reúne seis títulos fundamentales que permiten recorrer ese momento histórico desde perspectivas múltiples: la institucionalización de la democracia, la persistencia de la censura, la irrupción de nuevos lenguajes cinematográficos y la aparición de subjetividades hasta entonces invisibles. Visibiliza igualmente el surgimiento de una nueva generación de cineastas mujeres que aportan nuevas formas de mirar y representar la realidad. En Cría cuervos (1976) Carlos Saura, condensa el clima emocional del final del franquismo en la infancia y el silencio. A partir de ahí, el cine de la Transición empieza a abrir espacio a nuevas tensiones sociales y políticas: El diputado (1978) de Eloy de la Iglesia introduce la homosexualidad en el centro del debate público, mientras Vámonos, Bárbara (1978) de Cecilia Bartolomé incorpora una mirada feminista y crítica sobre las promesas de cambio. Con El crimen de Cuenca (1980), Pilar Miró pone en evidencia la persistencia de las estructuras represivas y la fragilidad de las nuevas libertades. En Función de noche (1981), Josefina Molina interroga el papel de la mujer en el espacio público y privado, desmontando las narrativas tradicionales del éxito, la pareja y la maternidad. Finalmente, ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984)de Pedro Almodóvar desplaza el foco hacia la ciudad postfranquista y sus tensiones cotidianas. Lejos de ofrecer una narrativa lineal o reconciliada de la Transición, este ciclo propone pensar el cine como un espacio de fricción: entre lo institucional y lo marginal, lo íntimo y lo político, lo heredado y lo por venir. En esas tensiones se dibuja una de las etapas más fértiles del cine español contemporáneo.